Por qué es importante que los bebés pasen tiempo tumbados boca abajo

Al estar ACOSTADOS BOCA ABAJO los bebés tienen la OPORTUNIDAD de poner en marcha especialmente los músculos de la parte posterior del cuerpo: los músculos extensores.

Siempre que el bebé está boca abajo, estos músculos tienen oportunidad de ir fortaleciéndose poco a poco. 

De manera que un bebé recién nacido tiene dificultades para levantar la cabeza del suelo porque sus músculos del cuello son débiles, pero poco a poco, va a ir levantando la cabeza con mayor facilidad para girarla hacia un lado y poder respirar mejor.

A medida que fortalecen los músculos de la parte alta de la espalda los bebés van estirando el tronco más hacia atrás, permitiendo que los brazos se muevan más libremente cuando están estirados boca abajo.  A la vez, los músculos de las nalgas (los extensores de la cadera) van a hacer que puedan levantar y mover las piernas desde esta posición. 

Cuando los músculos de la espalda van fortaleciéndose y coordinándose con los músculos de los hombros y brazos, el bebé va aprendiendo a apoyarse sobre sus antebrazos o manos en el suelo.

Desde esta posición, posteriormente va a ir aprendiendo a apoyarse sobre un brazo mientras alcanza un juguete con uno  y juega con el otro, a moverse hacia un lado y voltearse, arrastrarse hacia adelante o hacia atrás, apoyarse sobre las manos y rodillas y desde esta posición pasar a sentarse, comenzar a gatear,…  hasta finalmente pasar a ponerse de pie. 

Para que los niños puedan ir desarrollando todas estas habilidades es necesario que cuenten con OPORTUNIDADES para ello, las cuales dependen de que cuenten con el espacio, los juguetes y el acompañamiento necesario.

Si estás preocupad@ por el desarrollo o quieres saber más sobre cómo favorecer el desarrollo de tu bebé, contacta para saber cómo puedo ayudaros

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¿Cómo influyen las posturas en las que ponemos al bebé en su desarrollo motor?

 

En el momento de nacer los bebés DEPENDEN POR COMPLETO de cómo los cuidadores les coloquemos, dado que no tienen control sobre su cuerpo.

Si les colocamos boca arriba, boca abajo o de costado, permanecerán así. No tienen elección, ya que aunque muestran algunos movimientos en la cabeza, los brazos y las piernas, estos movimientos no tienen un propósito y no los controlan voluntariamente, por lo que no les sirven para cambiar de posición.

Esta SITUACIÓN VA CAMBIANDO POCA A POCO cuando empiezan a controlar la posición de su cabeza. A partir de ahí van a ir empezando a alcanzar objetos con las manos, patalear con sus piernas, rodar por el suelo, rastrear, gatear, sentarse, ponerse de pie … hasta finalmente caminar. 

Sin embargo, aunque los bebés que presentan un desarrollo típico desarrollan estas habilidades motrices de acuerdo con un ritmo y una secuencia PREDECIBLE (“normal”), sabemos que existe una VARIABILIDAD que lleva a que cada bebé presente su propio ritmo y secuencia. No todos los bebés presentan un desarrollo motor idéntico.

El desarrollo motor presentado por cada bebé durante estos primeros meses de vida  está influenciado por diferentes factores, entre ellos, la POSTURA EN LA QUE SE LE COLOCA.  

Para los BEBÉS CON ALTERACIONES, su desarrollo además se ve influenciado por las propias alteraciones que presenta, lo que les lleva a presentar retraso con respecto a la secuencia de desarrollo motor predecible. Pese a ello, la postura en la que les coloquemos es IGUAL O MÁS IMPORTANTE que para los niños con desarrollo típico.

Es importante saber que los bebés DESARROLLAN DIFERENTES HABILIDADES cuando se les acuesta boca arriba, a cuando se les acuesta boca abajo, tumbado de lado, sentado, de pie, cuando están cogidos, …

La FORMA EN QUE SE COLOCA AL BEBÉ para que descanse o juegue marca la diferencia, ya que la postura DETERMINA LOS MÚSCULOS que va a usar.

Por ejemplo, cuando tumbamos al bebé de espaldas, esta posición favorece que use principalmente sus músculos de la parte delantera de su cuerpo, los músculos flexores, que le van a permitir por ejemplo alcanzar objetos con las manos o patalear.

Cuando tumbamos al bebé boca abajo esta posición va a favorecer que use principalmente sus músculos de la parte posterior de su cuerpo, los músculos extensores, que le va permitir por ejemplo mantener la cabeza levantada y la espalda extendida para mirar que sucede a su alrededor.

Otras posturas, como acostarle de lado, sostenerle erguido o al moverle de una posición a otra va a favorecer que el bebé use tanto sus músculos flexores y extensores, pero también las RUTINAS del día a día, como al cambiarle los pañales, la ropa o al bañarlo, se va favoreciendo el fortalecimiento y la coordinación de los músculos, lo que influye en su desarrollo motor grueso.

Cuantas más OPORTUNIDADES tengan de entrenar los distintos músculos, mejor será.

Por ello, es importante para padres/madres y cuidadores de los bebés SABER CÓMO INFLUYEN LAS POSTURAS del bebé en el DESARROLLO MOTOR grueso, para poder promover aquellas posturas que favorecen el desarrollo y evitar situaciones que pueden dificultarlo.

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